Love is in the air

Agosto 27th, 2008

Dicen que la primavera la sangre altera, y es la época del amor. Pues bien, a mí el amor me ha llegado tarde, más concretamente un 24 de agosto del 2008, a la temprana hora de las 8.30h de la mañana. Me he vuelto a enamorar de un equipo de baloncesto, como ya hiciera en el Mundial de Japón años atrás.

Tras una época dubitativa en los Golden Boys tras el juego desplegado en el Europeo de Madrid y la primera fase de estos JJOO, alimentada por supuesto por los infames plumillas de la prensa española, para los cuales si ganas algo te encumbras a la altura de titanes y semidioses varios, pero si se te ocurre perder un partido o no llegar a los objetivos que los “entendidos periodistas†han designado para ti, te hacen descender al infierno de Dante y que sientas la vergüenza de un país sobre tus hombros. Después de todo esto, y de aquella final en Saitama contra Grecia, la Selección Española de Baloncesto, que esto es lo que es, una selección, no la ÑBA ni chorradas varias, me ha vuelto a enamorar con su juego, alegría, carácter y calidad, y no solo a mi, sino a todo el mundo mundial. Parafraseando a Gasol en el anuncio de Nike “es más importante que todo el mundo se sienta orgulloso de tu paísâ€. Misión Conseguida.

El triunfo de esta selección culmina una década prodigiosa del baloncesto español, con aquella magnifica generación de jugadores júnior que empezaban a despuntar y que ha concluido con el mejor equipo de baloncesto español de la historia. Ya no es una utopía decir esto, es una realidad patente y clara. El carácter de esta selección, de este magnifico grupo de deportistas, queda patente desde los primeros pasos de este equipo antes de los JJOO. Con la destitución de Pepu Hernández, una larga sombra se cernía sobre el futuro del equipo español. La cabezonería de un presidente federativo, porque eso es una cosa que hay que tener clara desde el principio, lo de Pepu fue una vendetta personal de José Luis Sáez, se ponga como se ponga, estuvo a punto de echar por tierra la preparación de un equipo que necesita tranquilidad y calma para hacer su magia. Se buscó un sustituto, para mi el mejor después de Pepu, Don Aíto García Reneses, que tuvo la difícil tarea de inculcar su estilo de juego a unos jugadores en menos de 2 meses. A tenor de los resultados lo consiguió bastante bien, pese a que varios jugadores bajaran enormemente sus prestaciones por no adaptarse muy bien al estilo de juego, no por ello sacrificando el espíritu de equipo y camaradería.

Tras una fase de preparación impoluta y apacible, llegamos a los juegos olímpicos enfrentándonos a la subcampeona del mundo, Grecia. La manera de ganarles hacía presagiar una primera fase primorosa, asequible y de gran calidad. Nada más lejos de la realidad. Los partidos de China (resuelto en el último cuarto y en la prorroga. Prorroga!! contra China!!), Alemania (una primera mitad de mierda, con perdón, se arreglo en la otra mitad), USA (no digo que no perdiéramos, pero la forma de perder fue humillante, la dejadez fue deplorable) y Angola (que nos bailó en el primer cuarto para luego caer apabullada) hacían que nos frotáramos los ojos preguntándonos: donde está la España defensiva que ponía en aprietos a cualquier equipo que tuviéramos enfrente? donde está la claridad y la alegría en el ataque? donde están Navarro y Gargajosa? adonde se fue Rudy tras los dos primeros partidos?. Es cierto que la forma de jugar de Ahíto con rotaciones constantes no ayudaba al juego, sacrificado en pos de la máxima intensidad defensiva, pero esta no siempre aparecía hasta el momento adecuado.

Y llegamos a los cuartos de final, donde se acaban las tonterías y o demuestras lo que vales o te vas a casa sin más. Nos tocó Croacia, un coco en la primera fase, pero que por diversas lesiones y por una mejora importante en la actitud y el juego de España se fue como un rival más sencillo de lo que en principio esperábamos. Luego vino Lituania, clásico europeo de semifinales y finales, de los Jaskevicius, Siskauskas, Javtokas, Lavrinovic, etc. El partido fue intenso, disputado y emocionante hasta los instantes finales. La victoria se fue para el lado de España demostrando haber subido una marcha más en intensidad defensiva y en ataque, dejando una imagen de ser la mejor España que podíamos esperar en estos JJOO. Craso error el mío.

El PARTIDO por excelencia fue la final entre EEUU y España. Había visto partidos emocionantes e intensos durante estos JJOO, así de memoria me vienen el España-China de la prorroga, el Argentina-Lituania con triple en el ultimo segundo de Kleiza y el Argentina-Grecia de cuartos de final con Ginobili dando un clinic y Spanoulis fallando el tiro decisivo. Bien, pues todos esos partidos, UNA MIERDA AL LADO DE LA FINAL. España salió a enfrentarse al mejor equipo NBA de los últimos 16 años, no por nombres sino por actitud, sin miedos, sin tapujos ni ataduras, con 2 cojones, vaya! Hacia mucho tiempo que no disfrutaba tanto de un partido, en serio. Fue el partido “casi†perfecto, y digo casi por la lastimera actuación arbitral. USA fue con un buen equipo, lo suficiente para tener oportunidades de ganar sin ayudas arbitrales, lastima que la NBA, el COI,  China o María Santísima no lo vieran así y decidieran que los americanos tuvieran barra libre en los pasos, los 3 segundos en zona y la agresión como defensa. Ya lo dijo el maestro Ramón Trecet, desde que Samaranch dejó el COI pintamos menos a nivel internacional que un mojón. Solo así se explica que nos hallan jodido una medalla de oro en vela y que el “Redeem Team†jugase con reglas NBA mientras que el resto de equipos jugasen con reglas FIBA. Hay que volver a poner las cosas en su sitio, y hacer que las consignas del olimpismo se respeten de manera tajante. Si el COI se pone tan serio con asuntos como el dopaje y la limpieza de los JJOO, porque el equipo americano de baloncesto no pasa controles antidopaje? Básicamente porque darían positivo hasta en el control de metales de los aeropuertos. Eso lo sabe cualquiera que vea la NBA cotidianamente.

Lejos de todos los obstáculos presentados, España jugo un partido perfecto que, en condiciones normales, podría haber caído para cualquier equipo, prefiriendo claramente que cayera hacia nosotros. Desde aquí mi felicitación a los 12 jugadores que estuvieron en esa final, desde el primero hasta el último. Destacaría por encima de todos a Felipe Reyes, tiene el corazón y los cojones más grandes de toda la selección sin duda alguna, y a Carlos Jiménez, que sin ser un fuera de serie en alguna faceta del juego, es un maestro en el conjunto y uno de los mejores jugadores de equipo españoles de todos los tiempos. Los demás han jugado bien pero de manera irregular. Rudy Fernández jugo una final espectacular y presento sus poderes ante la plana mayor de la NBA (el triple ante Lebron y el mate más personal ante Dwight Howard son para enmarcar en la memoria) pero fue irregular durante todo el campeonato; Ricky Rubio se ha consagrado ante el mundo y el futuro de ese chaval es lo que más me llena de alegría últimamente, el saber que podré ser testigo directo de la evolución de uno de los mejores jugadores de este deporte; Pau y Marc Gasol han dado consistencia, anotación y rebote en el poste bajo de la selección, aunque se hecho de menos la aportación más regular de Marc Gasol visto lo visto esta temporada en la ACB y en Europa; Alex Mumbrú sería el jugador español con mayor progresión en comparación con el Europeo de Madrid; Juan Carlos Navarro hizo un torneo penoso hasta que apareció en la final, cuando tenía que hacerlo; Gargajosa empezó mal, siguió flojo y acabó decentemente un torneo en el que muchos discutieron su presencia; Raúl López tuvo actuaciones testimoniales y desacertadas hasta la semifinal contra Lituania en la que demostró carácter, valor y calidad; José Manuel Calderón fue en mi opinión una sombra de lo que nos tiene acostumbrados tanto en la NBA como en la selección, sin ser un referente anotador, defensivo y creador; Berni Rodríguez cumplió con su papel de recambio exterior y especialista defensivo mejor que en la ACB. Estos son los 12 héroes que tendremos en nuestro corazón y memoria por siempre jamás.

Del otro héroe de la final, Aíto, no tengo nada nuevo que decir. Todo el mundo sabe que es uno de los mejores y mas experimentados entrenadores español de siempre, y con el marrón de encontrarse esta selección por primera vez y en 3 meses volver con una medalla de plata y dejando para el recuerdo esa final, planteada tácticamente con la maestría de los grandes no lo olvidemos, ha hecho un papel mas que digno. Mención aparte merece el hecho de que haya abandonado la selección para fichar por Unicaja, tema que ya era del dominio público y que no hace más que empañar aún más la imagen de José Luis Sáez tras las formas, modos y maneras de destituir a Pepu Hernández. Parece ser una constante en estos tiempos que los mandamases federativos hagan y deshagan a su libre albedrío (Sáez en baloncesto, Pedro Muñoz en tenis), se pongan en contra a toda la sociedad prácticamente, y tras un éxito deportivo reseñable (medallas de oro de Nadal y de plata de la selección) la gente se olvide y estas personas puedan seguir haciendo sus tropelías indiscriminadamente y sin obstáculos. Lamentable este país con tan poca memoria. Así nos va.

Quedaos con lo importante de esta historia, el BA-LON-CES-TO. Gracias Pepu, gracias Aíto, gracias a los héroes de Bukesong, el mundo está orgulloso de vosotros… y nosotros más.

Génesis. El Comienzo

Agosto 23rd, 2008

Empezare presentándome a mi mismo y mis credenciales deportivas. Me llamo Fernando Barbeito López, coruñes de nacimiento, tengo 32 años, soy Capricornio (por lo que soy de carácter testarudo, o un cornudo, todavía no lo tengo claro), auxiliar administrativo y diseñador gráfico. Deportivamente hablando, llevo las 4 últimas temporadas como jugador en el CB Enxebre, antes en el CB Inef, y antes de eso en el CB Brigantium 2002, previo paso por CB Atlántico en juveniles. Como entrenador de 2º Nivel, llevé los equipos de Calasanz (Alevin Mixto), Arteixo (Cadete e Infantil Masculino), Calasanz again!! (Cadete Masculino) y ahora el CB Enxebre como jugador-entrenador. También he ejercido como coordinador de baloncesto escolar en la Delegación Coruñesa, e incluso he llegado a ser Vicepresidente del CB Brigantium 2002 (pero es una etapa que quiero olvidar).

Esto en cuanto al tema deportivo. En cuanto al tema fanático, soy seguidor acérrimo del DKV Joventut de Badalona desde tiempos inmemoriales, de los San Antonio Spurs desde George “Iceman†Gervin, pasando por David Robinson “El Almiranteâ€, hasta Tim “Siglo XXI†Duncan, y creo con total firmeza y seguridad que el mejor jugador de la historia ha sido, es y será Earvin “Magic†Johnson, y de esa burra no me apea nadie.

Como última aportación personal, decir que me gustan los perros (tengo 2), me gusta mi familia (tengo debilidad por mi madre, mi hermano y mi sobrina María), me gusta mi “mujer†(un bellezón y mejor persona), soy un adicto a los videojuegos, sobre todo FPS y RPG (me relaja tanto una buena partida de Doom 3 o God of War como ir a la laboral a echar unos tiros), me gustan los “días de bosta†en los que no sales de la cama, la comida (todo el que me conozca lo puede apreciar in situ) y en general disfrutar de la vida con buena gente a mi alrededor, lo típico no?

Ya ha quedado clara la vinculación que tengo con el baloncesto, al que considero no solo un gran deporte desde el punto de vista físico, sino por el aspecto emocional que conlleva. A mi me ha servido para conocer a un montón de gente, muchos de los cuales son amigos míos, y algunos de mis mejores amigos los he conocido en una cancha de baloncesto, ya sea saltando vallas, entrando en colegios, sobre un parquet o en un gimnasio, el baloncesto me ha servido de nexo de unión para conformar un circulo de gente a mi alrededor de gran calidad humana, me ha servido para conocer a gente increíble y también para conocer a auténticos frikis del basket. En parte este blog trata de eso, de reconocer a la gente que he ido conociendo a lo largo de estos años vinculado al basket, de homenajearla a mi manera y de agradecer la aportación, por mínima que sea, que ha podido dejar en mi persona.

Dentro de este deporte quisiera hablar de una especie de personas que yo llamo Caballeros del Baloncesto, personas que por su calidad deportiva y humana han llegado a impresionarme. Y no se me ocurre mejor persona para empezar este blog que D. José Antonio Martínez Arias, hasta hace poco máximo responsable de la Delegación Coruñesa de baloncesto y Vicepresidente de la Federación Gallega de Baloncesto. Conocí a José Antonio cuando trabajé en la Delegación Coruñesa como coordinador de baloncesto escolar. Enseguida me dio la impresión de ser una persona entregada a su tarea de potenciar y mejorar el baloncesto coruñes, y de tratar de que el baloncesto fuera tratado con el respeto y la seriedad que se le supone. Hombre preocupado por las formas y por todos los aspectos de la delegación, ya sean las selecciones zonales, el baloncesto escolar, el colegio de árbitros, las relaciones externas de la delegación. Quizás sea esa autoexigencia de estar al tanto de todas las vicisitudes que suceden diariamente en la delegación como la pasión que pone en todas sus acciones lo que lamentablemente han hecho que se tenga que apartar de su cargo por problemas de salud, y como todo el mundo sabe, la salud es lo primero, amigos míos. El baloncesto coruñes pierde a un gran defensor y dirigente, cuyo bagaje a lo largo de todo el tiempo que se ha dedicado a él en cuerpo y alma no puede ser de otra manera más que positivo, pese a quien le pese. Está claro que no siempre se aciertan con las decisiones o iniciativas que uno toma cuando esta al frente de un organismo, ni siempre van a agradar a todo el mundo (“nunca llueve a gusto de todosâ€), pero lo que cuenta siempre es la intención, y la de José Antonio ha sido siempre tratar de mejorar el baloncesto, y pongo la mano en el fuego por ello. Todos los que alguna vez hemos colaborado o tenido algo que ver con la delegación sabemos los problemas que ocurren diariamente y los frentes que hay que abarcar (políticos, Xunta de Galicia, Federación Gallega, clubes, patrocinadores, etc…) en la delegación.

Es por esto que le brindo a D. José Antonio el título honorífico de Caballero del Baloncesto, así como mi primera anotación de las muchas que espero escribir en este blog a lo largo del tiempo. Desde la amistad le deseo una feliz y completa recuperación y una larga vida como aficionado del baloncesto al lado de su esposa, que disfrutará más de su compañía, puesto que las parejas de los que somos unos “enfermos†del baloncesto son las que más sufren nuestras ausencias por ir a ver tal partido, a ver a tal jugador, a entrenar, a jugar, etc. Unas santas por soportarnos.

También aprovecho estas líneas para mandar un abrazo a todos los colaboradores de la Delegación Coruñesa con los que tuve el honor de coincidir y trabajar, especialmente a Jesús, grandísima persona que tuvo recientemente una gran perdida y de la que espero se encuentre ya mejor. Jesús, te lo dije en persona y te lo repito vía Internet, mucho animo y cuenta conmigo para lo que necesites.